sábado, 26 de enero de 2013

Me hundo en esta noche irremediablemente.
(¿Nadie tiene un pañuelo blanco para agitar el rito?)
Zarpa un barco esta madrugada
abriendo cauce entre mis venas.
Al fin de cuentas, hombre, uno siempre se despide,
Parte a donde le de la gana
o se muere.
Y es todo.
(Hombre, te están creciendo pañuelos blancos entre los dedos...)


1 comentario:

Guillermo Isaac Paredes Mattos dijo...




Pañuelos blancos entre los dedos...Que hermoso es eso.

Saludos Manzana.