martes 3 de enero de 2012

...


Abrazar la tristeza.
Acogerla
Acunarla.
Llorar en su hombro.
Usar su pañuelo.
Nada de gemir al unísono
Ni andar aullando a medianoche.
Sólo cantarle despacito...
tararearle alguna melodía
Y cuando se duerma
y ya no escuche la pena
¡Puedes aullarle a cada estrella!
Puedes sollozar hasta el infinito...

Marga
( El primer martes de enero..

EL VENDEDOR Mocedades

Cierro los ojos y todos los trinos del amanecer se van directo a mi alma...
A despertar a ese "pájaro azul" que dormita perezoso...

lunes 2 de enero de 2012

XXX
Amo
aquello que permanece
firmemente asido:
el sol
el musguito
y las estrellas.

lunes 31 de octubre de 2011

Pensar es tenerte...

¡Cómo me dejas que te piense!
Pensar en ti no lo hago solo, yo.
Pensar en ti es tenerte,
como el desnudo cuerpo ante los besos,
toda ante mí, entregada.
Siento cómo te das a mi memoria,
cómo te rindes al pensar ardiente,
tu gran consentimiento en la distancia,
y más que consentir, más que entregarte,
me ayudas, vienes hasta mí, me enseñas
recuerdos en escorzo, me haces señas
con las delicias, vivas, del pasado,
invitándome.
Me dices desde allá
que hagamos lo que quiero
-unirnos- al pensarte,
y entramos por el beso que me abres,
y pensamos en ti, los dos, yo solo.

Jaime Salinas

domingo 25 de septiembre de 2011

martes 13 de septiembre de 2011

 
 Desde el comienzo de mi vida he buscado tu rostro, pero hoy lo he visto.
Hoy he visto el encanto, la belleza y la insondable gracia de la cara que yo estaba buscando.
Hoy te he encontrado, y todos los que se reían de mi y me despreciaban se lamentan de no haber buscado como yo.
Estoy maravillado por la magnificencia de tu belleza y deseo verte con cien ojos.
Mi corazón se ha quemado con pasión; por siempre ha buscado esta maravillosa belleza que ahora veo.
 
 Estoy avergonzado de llamarle a este amor humano y temeroso de llamarlo divino.
Tu aliento fragante ha llegado como la brisa de la mañana a la quietud del jardín. Has respirado vida nueva dentro de mi, y me he convertido en tu sol y también en tu sombra.
Mi alma grita en éxtasis; cada fibra de mi ser está enamorado de ti.
Tu esplendor ha encendido un fuego en mi corazón y ha hecho radiante la tierra y el cielo.
Mi flecha de amor ha llegado a destino. ahora estoy en la casa de la gracia y mi corazón es lugar de oración.
Rumi, 1207. Poemas