sábado, 26 de enero de 2013
miércoles, 18 de julio de 2012
Hay días...esos días...
Hay días
mejores que otros
Días con el sol en las palabras
Que salen de mi boca
Días con todo el amor en cada segundo
Días que son fuente de agua fluyendo continuamente
Días que me esperan cantando
Días que se entregan al amanecer
Días de arco iris por el cual resbalo
¡Ay! ¡Esos días, amor, esos días!
Esos días son felices tan sólo con presentirnos.
Días llenos de ti, días llenos de mí, días de tanto amor de tanto...
Marga
Días con el sol en las palabras
Que salen de mi boca
Días con todo el amor en cada segundo
Días que son fuente de agua fluyendo continuamente
Días que me esperan cantando
Días que se entregan al amanecer
Días de arco iris por el cual resbalo
Días de
colores con el que pinto alma y
cuerpo
Días que me
rozan la piel con tus labios.
Días que te
encuentro sin habernos agendado.¡Ay! ¡Esos días, amor, esos días!
Esos días son felices tan sólo con presentirnos.
Días llenos de ti, días llenos de mí, días de tanto amor de tanto...
que no es
preciso pensarnos...
Hoy es uno
de esos días.
Amanecido sólo para amarte.
Marga
martes, 3 de enero de 2012
...
Abrazar la tristeza.
Acogerla
Acunarla.
Llorar en su hombro.
Usar su pañuelo.
Nada de gemir al unísono
Ni andar aullando a medianoche.
Sólo cantarle despacito...
tararearle alguna melodía
Y cuando se duerma
y ya no escuche la pena
¡Puedes aullarle a cada estrella!
Puedes sollozar hasta el infinito...
Marga
( El primer martes de enero..
lunes, 31 de octubre de 2011
Pensar es tenerte...

¡Cómo me dejas que te piense!
Pensar en ti no lo hago solo, yo.
Pensar en ti es tenerte,
como el desnudo cuerpo ante los besos,
toda ante mí, entregada.
Siento cómo te das a mi memoria,
cómo te rindes al pensar ardiente,
tu gran consentimiento en la distancia,
y más que consentir, más que entregarte,
me ayudas, vienes hasta mí, me enseñas
recuerdos en escorzo, me haces señas
con las delicias, vivas, del pasado,
invitándome.
Me dices desde allá
que hagamos lo que quiero
-unirnos- al pensarte,
y entramos por el beso que me abres,
y pensamos en ti, los dos, yo solo.
Pensar en ti no lo hago solo, yo.
Pensar en ti es tenerte,
como el desnudo cuerpo ante los besos,
toda ante mí, entregada.
Siento cómo te das a mi memoria,
cómo te rindes al pensar ardiente,
tu gran consentimiento en la distancia,
y más que consentir, más que entregarte,
me ayudas, vienes hasta mí, me enseñas
recuerdos en escorzo, me haces señas
con las delicias, vivas, del pasado,
invitándome.
Me dices desde allá
que hagamos lo que quiero
-unirnos- al pensarte,
y entramos por el beso que me abres,
y pensamos en ti, los dos, yo solo.
Jaime Salinas
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